jueves, 15 de septiembre de 2011

Al principio

Cuando me quedé embarazada todo el mundo empezó a darme consejos, cosa que al principio agradeces muchísimo porque vas muy perdida con todo, por lo menos yo. Te dicen qué tienes que comprar y qué no, que si el carrito que no pese, que tenga las ruedas grandes, pequeñas, que se plegue bien, que el capazo sí, que el capazo no, que si no puedes comer esto, que si come de lo otro, que si el parto aquí o allá, en fin mil cosas que ni te habías empezado a plantear.

Incluso ahora sé que hay diferentes corrientes a la hora de educar a un bebé, hay grupos de crianza, de lactancia… y lo peor es que cada uno te intenta convencer de lo contrario que el otro. Hasta que llega un momento en el que paras, respiras y piensas (cosa que hasta ahora ni te habías parado a hacerlo, ni te habían dejado) y empiezas a tomar las riendas, empiezas a tomar decisiones, a ver, a leer, a elegir y de repente todo va rodado, todo está organizado y todo va saliendo y lo más importante, empiezas a tener tu propia opinión después de haber reflexionado. 

Así que, chic@s, sin miedo, al final todo sale como debe. Y para mí lo más importante es que ahora sé lo que quiero y cómo quiero hacerlo, lo difícil será ponerlo en práctica llegado el momento…

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