jueves, 20 de octubre de 2011

Educación sexual

Todos en esta sociedad esperamos que los jóvenes y adolescentes sean responsables con su vida sexual, sin embargo nos comportamos, en la mayoría de casos, irresponsablemente en la manera de asumir la educación sexual. Los adultos suponemos que con decir “esto NO / aquello NO” y el “terrorismo sexual” que inculcamos a los jóvenes debería ser suficiente para lograr que éstos sean responsables. Pero nada más lejos de la realidad.

La prohibición ha sido y es insuficiente para ejercer un control o una educación sana sobre la conducta sexual de los adolescentes y mucho menos para formarla. La familia y la escuela aún siguen formando la educación sexual con un sistema negativo y preventivo: “mira todo lo malo que te puede pasar si practicas el sexo…” No podemos basar la educación sexual sólo en la abstinencia el miedo. Esto es objetivamente ineficaz y se puede comprobar.

A mi modo de ver, la familia juega un papel irresponsable, así como la escuela, en la educación sexual. Cierto es, que esto es debido posiblemente a la educación sexual de las generaciones anteriores. La misión de la escuela y la familia, así como de la sociedad en general y el estado sería facilitar todos los repertorios en conocimientos, valores, habilidades y actitudes para que de forma autónoma, los jóvenes puedan iniciar su vida sexual en el momento que cada cual lo considere. 

Mientras se siga evitando hacer una vida sexual abierta, sin tabúes, basada en la verdad, centrada en los valores y actitudes para una sexualidad responsable, no se podrá esperar que las futuras generaciones tengan una salud sexual mejor que las que han tenido generaciones anteriores.

 Os dejo un enlace a una serie de vídeos, "Pablito y Virginia", en los cuales capitulo a capitulo ambos se van enterando de como se hacen los niños. Es gracioso. Os puede interesar, sino ahora mismo, para un futuro.

Pablito y Virginia