sábado, 12 de noviembre de 2011

¿Por qué etiquetamos todo y a todos?

Me gustaría hablar de la manía que tenemos las personas adultas de categorizar y etiquetar las cosas, las personas, los sentimientos, etc. Lo hacemos los mayores y se las enseñamos a los niños, además como algo natural, claro, como nos lo han enseñado a nosotros. El problema reside en esa venda que tenemos en los ojos para filtrar lo que está bien o mal, y no me refiero a moralmente, que ahí cada uno tendrá sus principios, sino a las actitudes, que nos hacen pensar bien o mal de ciertas cosas.

Estas etiquetas tienen un significado hacia lo que representan y a partir de él entendemos la realidad, y posteriormente la interiorizamos (si nadie o nosotros mismos lo remediamos), y esto es lo que nos hace tener una idea, preconcebida en la mayoría de casos, ignorante en otros tantos y por supuesto nos hace marcar una actitud hacia ese algo.

Por ejemplo, nos empeñamos en clasificar a las personas por clases sociales, razas, edades, sexo, religión, ideología política, etc. Y por supuesto, sabemos qué es peor y qué es mejor. Sin pararnos a pensar que cualquiera que sea está bien, que no es mejor una clase social u otra, ni un género u otro, ni tampoco una religión u otra, etc. Pero nosotros etiquetamos, y según la etiqueta que tenga esa persona será mejor o peor.

Para que me entendáis, no es lo mismo mirar el mundo con unas gafas de cristal color de rosa que con unas gafas oscuras. Nuestras actitudes son las gafas que cada uno de nosotros utiliza para mirar a su alrededor y a sí mismo, y  las actitudes son los filtros a través de los cuales percibimos la realidad, que están marcados por las etiquetas. 

Las etiquetas que le ponemos a la realidad son de muchos tipos.  Yo las voy a dividir en tres "categorías", veis, ya estoy categorizando.


1.  Por una parte tenemos las opiniones que formamos sobre la realidad exterior (por ejemplo, los niños son ruidosos, el ruido es molesto)
 
2.  Después tenemos las opiniones que formamos sobre nosotros mismos, sobre nuestra identidad (se me da bien el dibujo,  soy una persona nerviosa)
  
 3.  Por último formamos  valores y escalas de valores, que son los que nos permiten decidir que es más   importante y establecer prioridades.  Muchas veces nuestros conflictos internos se deben a conflictos entre valores del mismo nivel (por ejemplo, necesito dedicarle más tiempo a mi trabajo puede entrar en conflicto con necesito dedicarle más tiempo a mi familia)

En fin, a mi modo de ver, bueno, y al de muchos otros evidentemente, son muchas, demasiadas, las categorías y etiquetas que ponemos a todo, a todo hay que ponerle un nombre, supongo también por el miedo a lo desconocido. 

Podéis ir pensando en ello y comentarme vuestra opinión, más adelante seguiré escribiendo sobre el tema seguramente.

5 comentarios:

  1. Cuanta razón tienes Adriana. Si estamos una enfrente de la otra y entre medias pasa una mosca tú la verás pasar de izquierda a derecha y yo de derecha a izquierda. Esto es lo que pasa, cada persona vemos las cosas desde nuestro punto de vista. Ni mejor ni peor, sencillamente, diferente. Lo mejor de todo, ser uno mismo y no dejarse guiar por estereotipos.

    ResponderEliminar
  2. Pues sí Odette, lo malo que muchas veces los tenemos tan interiorizados que ni siquiera nos damos cuenta que están ahí, y juzgamos a partir de ellos, sin querer. Lo importante es buscarlos y darnos cuenta de ellos y sobre todo, no transmitirlos... Un beso!!

    ResponderEliminar
  3. NOelia, sin duda... nos pasamos la vida tratando de hacer encajar todo en alguna etiqueta... yo creo que es una manera de sentir que "controlamos" aquello que nos rodea, como tu dices por miedo a lo desconocido. Y también creo que es una manera de autoafirmación... puedo comparar mi etiqueta con la de los demás y sentir que es "mejor"... no sé si me explico!!!

    www.creciendocondavid.com

    ResponderEliminar
  4. Es difícil no poner etiquetas a los demás, pero creo que es peor cuando les ponemos las etiquetas a los niños desde pequeños, condicionándoles en su comportamiento inconscientemente.

    ResponderEliminar
  5. Evidentemente es una tarea muy difícil, puesto que primero tenemos que mirar dentro de nosotros mismos, sacar lo que ya hemos interiorizado como normal, para no traspasarlo a los más pequeños. Pero es una tarea que merece la pena intentar...
    Evidentemente los niños son buenos por naturaleza, todo ser humano que nace, son una pagina en blanco donde empezar a escribir, es nuestra tarea el decidir qué queremos escribir o qué queremos que escriba.

    ResponderEliminar